Sorites

El inmortal autor de los libros de Alicia, Lewis Carroll, era en su vida privada Charles Lutwidge Dodgson, matemático y lógico de la Iglesia de Cristo en la Universidad de Oxford. No hizo contribuciones importantes en estos campos, pero dejó numerosas y atractivas publicaciones, quizás su trabajo más interesante sea la creación de un método para resolver silogismos, también inventó muchos sorites para entretener y para demostrar la capacidad de su método para resolverlos.

En griego, el significado literal de sorites es “amontonado”. En Lógica, la palabra sorites tiene dos conexiones lógicas, viene a ser un rompecabezas parecido a un silogismo con muchas premisas. La conclusión no se da y el objetivo es descubrirla.

Ejemplo:
1. Los niños son ilógicos.
2. Nadie que pueda controlar a un cocodrilo es despreciado.
3. Las personas ilógicas son despreciadas.
4. Las personas que pueden controlar un cocodrilo no son ilógicas.

El sistema de Carroll para resolverlo es encontrar pares de premisas con un término común y usarlos para deducir una afirmación. Podríamos coger las afirmaciones 2 y 3 y concluir la 4. Luego combinaríamos las afirmaciones 4 y 1 para concluir:
Los niños no pueden controlar cocodrilos.

Hemos utilizado todas las premisas; por tanto, ésta es la conclusión.

Algunos ejemplos más planteados por Lewis Carroll:

1. Desprecio todo lo que no pueda ser usado como puente;
Todo para lo que merezca escribirse una oda sería un buen regalo para mí;
Un arco iris no soporta el peso de una carretilla;
Cualquier cosa que pueda usarse como puente soporta el peso de una carretilla;
No aceptaría como regalo una cosa que desprecio;
Conclusión: Los arcos iris no merecen que se les escriban odas.

2. No me gusta pasear con ninguno de mis amigos londinenses a menos que lleve un sombrero de copa;
El coronel está dispuesto a jugar al billar con cualquier hombre que no esté en boca de todos, salvo si es gordo;
Un hombre que siempre tiene la última palabra y nunca cede en una discusión conmigo, no es agradable;
Ningún viejo bailarín sobre la cuerda floja despierta mi entusiasmo;
Cualquier novelista, a quien tenga el placer de criticar, me niega siempre el saludo;
Un hombre que vaya por ahí con guantes pero sin abrigo, es un charlatán;
Todos mis amigos íntimos londinenses son jóvenes;
Ningún hombre que esté en boca de todos despierta jamás mi entusiasmo, salvo si es aficionado a los caballos.
Conclusión: Ningún novelista londinense es viejo.

3. Ningún terrier está entre los signos del zodíaco;
Nada que no esté entre los signos del zodíaco es un cometa;
Nada, salvo un terrier, tiene un rabo enrollado.
Conclusión: Los cometas no tienen rabos enrollados.

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