Brindis por Sofía

He estudiado lo suficiente para no saber nada. Con tales antecedentes debería ser realista o escéptica, pero me estoy convirtiendo en una cínica díscola y subversiva, dedicada a denunciar fallos, empeñada en demostrar la endeblez de la autoridad y dejar sus poderes desenmascarados, ridiculizados e inservibles, en llevar la razón un poco más lejos de lo razonable. Me gusta caminar sobre esa cuerda floja que divide la ortodoxia en dos herejías contrarias.

La Filosofía no es una lamentable necrópolis de nombres y de fechas. Brindo por ella, por Sofía, por la verdad indemostrable, por la realidad inabarcable, por las incongruencias del pensamiento, por las paradojas, por el suelo que se mueve bajo nuestros pies y nos deja sin ninguna base, con el culo al aire...

Comentarios